Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de mayo de 2011

Cambiando paradigmas (Ken Robinson)



"Hay 3 tipos de personas en el mundo: los inamovibles, los movibles y los que se mueven"
Estas son palabras de Benjamin Franklin, recitadas por Ken Robinson en enero del presente año, al finalizar su exposición dada en uno de los eventos organizados por RSA, donde desarrolla algunas de las ideas que luego profundizaría en su charla de mayo en TED "Bring on the Learning Revolution". Learning Cognitive "tradujo" en un formato de animación Scribing, las principales ideas de la charla en RSA.

Video subtitulado para el post:
http://veronicavera-factorhumano.com/?p=2033

Fuente
Changing Paradigms
http://www.thersa.org/events/vision/archive/sir-ken-robinson

jueves, 26 de mayo de 2011

La confusión entre el dinero y la riqueza

Alguien sugirió en una ocasión que el pensamiento es una forma de ocultar la verdad. A pesar del hecho de que es una facultad extraordinariamente útil, existe un asombroso número de ejemplos que muestran cómo la humanidad puede llegar a ser embaucada por el pensamiento.
Tomemos por ejemplo la utilización del oro como dinero.


La confusión entre el dinero, en cualquiera de sus formas, con la riqueza, es uno de los mayores problemas de la civilización.
En nuestro mundo actual, en el que no existe ninguna razón técnica para que exista la pobreza, la razón verdadera por la que existe es que la gente continúa preguntándose ¿de dónde vamos a sacar el dinero? No se dan cuenta de que el dinero no sale de ninguna parte y nunca lo hizo; excepto, claro está, si pensamos en que era oro [...]. El oro es un metal en verdad muy útil, sobre todo en odontología y joyería. Sin embargo, en el momento en que se utiliza como dinero y se almacena en cámaras acorazadas en forma de lingotes, se convierte en algo totalmente inútil, en una falsa seguridad a la cual la gente se aferra como a un ídolo.

Alan Watts, la vida como un juego