Concienciación social, ética, ecología, sabiduría, sostenibilidad, espiritualidad... Y otras historias
jueves, 16 de junio de 2011
No más lecciones de democracia
Conviene también poner las cosas en perspectiva para valorar mejor su gravedad. Noviembre del 2005, en los primeros meses del cambio de gobierno bipartito y en el Parlamento gallego: un centenar de alcaldes del PP, perfectamente organizados y sincronizados, interrumpen el pleno desde la tribuna de invitados con un sorprendente repertorio de gritos, amenazas e insultos contra sus señorías. La policía los desaloja con imágenes de espectacular crudeza. A los diputados del PP les pareció tan democrático y tan sano que, al día siguiente, ocuparon ellos la tribuna mientras los mismos alcaldes bloqueaban el acceso al Parlamento. A nadie, ni siquiera a mi, ni siquiera hoy, se le ocurrió decir que el PP fuera un peligro para la democracia, o un movimiento que hubiera traspasado las traídas y llevadas líneas rojas. En muchos de los medios hoy alarmados por el #15M, más bien se culpó al bipartito por insensible. Ya puestos a examinar talantes democráticos, qué decir de esas fiestas de la libertad de expresión y la democracia bien entendida que suponen cada año los insultos y amenazas a Zapatero en el desfile de la Hispanidad; los mismos donde tantos no perciben más que sana ira ciudadana.
La máquina de machacar al #15M ya está en marcha. Si se indignan en Sol, malo para el comercio. Si lo hacen en la Ciutadella, malo para la democracia. Por lo visto, solo pueden indignarse en su casa. Ya solo falta descriogenizar al Cojo Manteca. Inútil consuelo refugiarse en semejante debate para evitar las cuestiones mayores planteadas desde las plazas. No se puede ilegalizar el descontento, ni prohibir la insatisfacción.
No más lecciones de democracia. Por favor. Aún sigue aguardando respuesta el malestar mayoritario por el cínico funcionamiento del sistema. También espera tanta indignación por unas políticas que solucionan los problemas de quienes crearon la crisis feroz y se han hecho ferozmente ricos. La pregunta ya no es qué van a hacer los acampados, o qué piden. La cuestión es qué van a responder las instituciones y actores interpelados.
Ni la democracia real está en las plazas, ni en los Parlamentos se refugian los secuestradores de la democracia. Lo mejor del #15M ha sido su voluntad de recuperar la dimensión deliberativa de la democracia. No caigamos en el error de reemplazar un conjunto de simplezas por otro mayor y más simplón. Para no acabar siendo juguetes rotos de cuatro oportunistas, los indignados deberían tener muy presente la realista sabiduría de Chesterton cuando dijo que no se puede hacer una revolución para tener la democracia, hay que tener la democracia para hacer una revolución.
Antón Losada Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago de Compostela
Slogans del movimiento 15M

Los mensajes que expresan el estado de ánimo de un movimiento que ha sacudido muchas conciencias.
viernes, 10 de junio de 2011
El 15M según la TV France2
France 2 (La segunda cadena de la televisión pública francesa) da su visión justa y poética del 15-M.
jueves, 26 de mayo de 2011
MANIFIESTO “DEMOCRACIA REAL YA”
Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean. Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.
Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:
- Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
- Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
- El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.
- La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.
- El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.
- La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
- Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.
- Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.
- Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.
Por todo lo anterior, estoy indignado.
Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.
